El sabor, aroma y la delicada textura que tiene el jamón ibérico de bellota son cualidades que convierten a este producto en una joya de la gastronomía española cuya fama ha traspasado nuestras fronteras. Incluso podemos decir que el cerdo ibérico de bellota forma parte de un club muy selecto, ya que de los 30 millones de cerdos que se sacrifican al año en España los ibéricos alimentados a base de bellotas tan solo llegan a 150.000.

Para obtener el jamón ibérico de bellota 100% la alimentación del cerdo juega un papel muy importante, sobre todo entre los meses de octubre a febrero, un periodo que coincide con la última fase de cría del animal y que se conoce con el nombre de la montanera. Durante este periodo el cerdo ibérico se cría en la dehesa y se alimenta principalmente de hierbas y bellotas que caen de la encina, el alcornoque y roble, una dieta fundamental para conseguir los mejores jamones ibéricos de bellota. De hecho, en los meses que dura la montanera un cerdo ibérico puede llegar a consumir unos 800 kilos de bellotas y hasta 400 kilos de hierba.

En España contamos con una extensa dehesa de aproximadamente 3,5 millones de hectáreas repartidas entre 130 municipios de Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid, un paraíso natural en el que el cerdo ibérico disfruta de una vida placentera al aire libre, ejercitando sus músculos y recorriendo cada día los extensos terrenos arbolados en busca de bellotas, un fruto que contiene un 93% de grasa y que aporta el engorde necesario para dotar al jamón de ese sabor tan extraordinario.

Para que disfrutes de esta exquisitez de nuestra gastronomía en Nico Jamones hemos creado nuestra nueva gama Gran Nico en la que hemos seleccionado con mimo y cuidado los mejores jamones de bellota 100% ibéricos que podrás llevarte en una sola pieza o en loncheados para que puedas disfrutar de su sabor en cualquier momento.