Luciana se encuentra en la provincia de Ciudad Real, un marco natural incomparable situado en el valle que forma la confluencia de los ríos Guadiana y Bullaque. Una zona conocida por su aire y especiales condiciones que ha sido habitada por los pueblos celtíberos, asentada por los romanos y llevada a su esplendor por el emperador Felipe II. Luciana es también la puerta de entrada a la dehesa española donde se encuentran los principales lugares y denominaciones de origen del jamón ibérico.

Decidido a emprender un negocio con el que pudiera llevar el jamón de calidad a una mayor cantidad de personas, Nicolás González Alonso instala un secadero en las tierras de Luciana, al abrigo de las sierras, de los ríos y con una climatología especial y severa. La belleza y especiales condiciones de la zona fueron razones suficientes para que el ‘abuelo Nico’ decidiera instalarse y comenzar con el negocio de curación de jamones. Gracias a su trabajo,esfuerzo y dedicación logra elaborar un jamón singular, especialmente adaptado a las condiciones climatológicas de la zona; el jamón estufado.

El entorno natural con abundante vegetación y aire limpio, la elaboración siguiendo la manera tradicional, la búsqueda de la mejor materia prima y la apuesta por la innovación, han dado como resultado la obtención de productos de alta calidad que cuentan con el reconocimiento del público nacional e internacional.

Desde su origen la seña de identidad de Nico Jamones ha sido la búsqueda de la calidad y la excelencia en todos los productos, una manera de trabajar que ha sido reconocida con varios galardones como el ‘Premio Alimentos de España al Mejor Jamón 2016 otorgado por el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Los descendientes del abuelo Nico siguen elaborando desde las instalaciones de Luciana jamones de excelente calidad a buenos precios, con el objetivo de hacerlos llegar a todas las familias. En la actualidad el secadero de Luciana es una moderna planta donde se elaboran jamones y paletas por piezas.