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Que levante la mano quien no haya probado alguna vez en su vida el melón con jamón, uno de los platos más típicos y con más solera del verano que se puede consumir en la hora del aperitivo o como entrante en una comida o cena. El melón con jamón es una receta clásica que en España ya se consumía a mediados del siglo XIX y que se expandió rápidamente a otros países como Italia o Japón. En Francia adquirió tal fama que el plato era conocido por el nombre de melon à l’espagnole (melón a la española).

La idea de combinar el melón con el jamón surgió a partir de la teoría hipocrática de los cuatro humores que dividía a los alimentos en fríos, calientes, húmedos y secos y que fue adoptada por los médicos de las civilizaciones griegas y romanas. Según cual fuera el estado del paciente estas características podían ser recomendables o prohibidas. Como el melón es una fruta con mucha humedad por su gran cantidad de agua los médicos prohibieron durante siglos su consumo al considerar que podía dañar la digestión, y únicamente estaba permitido si se comía al principio de las comida y mezclado con alimentos secos y calientes como el jamón. La combinación de fruta con otros alimentos solo podía verse en las mesas de las clases más pudientes, sin embargo no tardó en extenderse al resto de la sociedad convirtiéndola en una costumbre que ha llegado hasta nuestros días.

La década de los 70 y los 80 fue la época dorada de esta mezcla de dulce y salado que se podía degustar en banquetes de boda y restaurantes. Tras varios años de éxito el melón con jamón pasó al olvido y fue desterrado de la mayoría de las cartas y menús hasta que cocineros de la talla de Ferrán Adriá y los hermanos Roca rescataron la receta para ofrecer en sus restaurantes versiones más modernas: consomé de ibérico con esferificaciones de melón en el Bulli y consomé con granizado de melón en el Celler de Can Roca.

Para disfrutar del contraste de sabores de esta receta es aconsejable que el melón esté maduro y que se combine con jamón serrano, aunque hay quien no duda en mezclar la fruta con un buen jamón ibérico. Sean cuales sean tus preferencias para elaborar este tradicional plato en Nico Jamones podrás encontrar una gran variedad de jamones serranos e ibéricos para consumirlos solos o en recetas. Nuestros productos están elaborados con mimo y cuidado para que destaquen por su gran sabor y calidad gracias a una cuidada y exigente selección de las mejores materias primas.