El jamón es uno de los alimentos más populares de la gastronomía española y el mejor embajador fuera de nuestras fronteras. Es un plato muy habitual en fiestas, celebraciones y reuniones consumido de distintas maneras, ya sea en una tapa o en platos más elaborados. Creemos saberlo todo, sin embargo, existen muchas curiosidades en torno al jamón que mucha gente desconoce o que nunca se ha atrevido a preguntar.

Por qué se cuelgan los jamones. Una de las imágenes que más llama la atención de los turistas que visitan España es ver los jamones colgados cuando entran en un bar, restaurante o tienda. El origen de esta costumbre lo explica la escritora Claudia Roden en su libro ‘La cocina en España’ donde cuenta que, durante la expulsión de los judíos en el siglo XV, los conversos empezaron a utilizar el cerdo en la cocina para alejar las dudas sobre su nueva fe cristiana, e incluso colgaban un jamón en el portal de sus viviendas para demostrar que allí no vivía ningún judío. Costumbre que también se practicaba en bares y tascas para dejar claro a los judíos que allí se consumía cerdo y que por tanto no eran bienvenidos. Hoy en día las razones son bien distintas y de deben a que cuándo el jamón está colgado éste se ventila, pierde poco la humedad y el exceso de grasa.

No es lo mismo el jamón serrano que el curado. Mucha gente cree que el jamón serrano y el curado es lo mismo, pero para que se le pueda llamar jamón serrano la pieza debe proceder de cerdos blancos principalmente de las razas Duroc, Pietrain, Landrace o Large White. Además debe contar con el sello de calidad ETG (Especialidad Tradicional Garantizada) que garantiza que se ha seguido un proceso de elaboración tradicional con un tiempo mínimo de curación de 7 meses. Si es menor a 7 meses no se le podrá llamar serrano sino curado.

El precio no es la única diferencia entre el jamón y la paleta. El precio es un dato importante que nos ayuda a diferenciar si estamos ante un jamón o una paleta. Pero también es fundamental reconocer otros aspectos relacionados con el peso, la forma o los tiempos de curación. El jamón procede de las patas traseras del cerdo y la paleta de las delanteras, que son más delgadas. Por lo tanto, el jamón suele tener un peso medio de 7,5 kilos y la paleta un peso medio de 5 kilos. Además, el jamón es más alargado y mide aproximadamente 80 cm, mientras que la paleta tiene una forma más redondeada y mide unos 65 cm de largo.

Los cerdos ibéricos no comen bellotas todo el año. El jamón ibérico 100% de bellota es el de mayor calidad y procede de cerdos ibéricos que durante la montanera se han alimentado de bellotas y hierbas. Esto ocurre durante la última fase de cría en los meses de octubre a febrero. En esta fase el cerdo se cría en libertad en la dehesa y se alimenta principalmente de hierbas y bellotas de encinas, alcornoques y robles.

El jamón y la salud. Se tiende a pensar que el jamón no es saludable y que engorda, sin embargo, es un alimento que tiene muchas propiedades nutricionales ya que es rico en hierro, zinc, calcio, fósforo, magnesio, vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, vitamina B6 y vitamina D. Además, un estudio elaborado por la Unidad de Endotelio y Medicina Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal de Madrid constató que el consumo moderado de jamón ibérico ayuda a reducir el riesgo cardiovascular.

Ahora que ya conoces más cosas sobre el jamón te invitamos a seguir disfrutando de su sabor y aroma. En Nico Jamones podrás elegir entre una gran variedad de jamones ibéricos y serranos de excelente calidad seleccionados y curados con el mimo y cuidado que nos caracteriza.